13 mayo 2020

RESEÑA | LA SOCIEDAD DE LA LIBÉLULA | ANA GONZALEZ DUQUE


Autopublicado | 314 páginas

ⓌⒶⓃⓉ ⓉⓄ ⓇⒺⒶⒹ | Puntuación: 🌬️ 5/5 Sprens


Imagina por un momento que exista una máquina que pueda llevarte a un mundo que sólo puedes imaginar en tu cabeza. Por muy peligroso que pudiera ser, por muy incontrolable que sea, ¿qué escritor podría resistirse a habitar el mundo que ha creado? Hoy quiero recomendaros La sociedad de la libélula, de Ana González Duque, una novela de género fantástico autopublicada en 2018. 

La sociedad de la libélula es una novela de fantasía juvenil con pinceladas de ciencia ficción y suspense apta para todos los públicos. No sé a vosotros, pero desde que supe que parte de la trama estaba basada en una máquina te permite vivir las historias que imaginas, a mi ya me atrapó...

AMBIENTACIÓN

Construida en varias capas, despacito y con buena letra, Ana nos va introduciendo en una historia a caballo entre el mundo real (Tres Cantos, Madrid contemporáneo) y el mundo paralelo de Anisóptera

Para el viaje Ana ha creado una máquina: El trasladador de historias. De este modo de mano de la protagonista, Isabel, conoceremos Anisóptera, un mundo prácticamente helado dónde no existe el sol y las razas que lo pueblan tienen que apañárselas con una fuente de energía alternativa a la que llaman ojo ritual. De ella extraen la energía que necesitan en una ceremonia que se da cada cierto tiempo y en la que la princesa de turno juega un papel primordial. Se nos habla de física y energía nuclear en este punto, pero existe también una parte de fe en el proceso. 

Sin embargo, a pesar de sus tintes futuristas, las variadas razas que pueblan Anisóptera no viven precisamente en armonía, siguen una organización social estamentaria donde prima la ley del más fuerte: En el estrato más alto se encuentran los arthros (insectos similares a las libélulas), ya que gracias a su energía pueden sobrevivir en ese hábitat tan duro; les siguen los regips (reptiles), las coerus (seres acuáticos), los nuus (también acuáticos) y los nophya (mamíferos); en el estrato más bajo nos encontraremos con los más débiles de la manada, los parias (o humanos). Los roles guerreros o monárquicos tampoco faltan en esta sociedad. 

PERSONAJES

Cada capítulo está escrito en tercera persona por un personaje principal en forma de  narrador omnisciente. A través de sus ojos y sus vivencias entenderemos tanto Anisóptera como el funcionamiento de la editorial, y poco a poco iremos desentrañando los misterios que esconden ambos mundos.

Isabel (mundo real)

Isabel Nión quiere ser escritora y publicar en la prestigiosa editorial La Sociedad de la Libélula, que convierte a sus autores en celebridades. Cuando la editorial abre sus puertas a nuevos talentos, Isabel decide probar suerte y sorprendentemente, consigue cumplir su sueño. Pero la editorial es más de lo que aparenta, y las historias que publican son algo más que simples historias... Todo el encanto inicial se perderá cuándo Isabel vaya a parar a un mundo helado, repleto de criaturas extrañas y en el que su vida correrá un grave peligro.

Melchor (mundo real)

Melchor Malatar, editor de La sociedad... e inventor de un traslador que permite a los escritores desdibujar la frontera que separa la realidad de la ficción y vivir in-situ sus propias historias a través de la máquina. En cuanto entra en escena sabes que algo esconde, ¿Pero qué?

Nahum (Anisóptera)

Es un arthros, la raza dominante de Anisóptera. Como todo arthros, tiene unas alas cargadas de uranio que permiten cargar el ojo ritual, pero además pueden ser un arma mortífera. Los arthros tienen una característica muy interesante: sus hechos y viviencias quedan marcados en su piel en forma de tatuaje. Sin embargo, Nahum no tiene casi tatuajes (solo uno en forma de libélula) y sufre de amnesia, lo que sirve al lector como hilo conductor para conocer la historia de este extraño mundo mientras descubre, y descubrimos, la suya propia. 

Taar (Anisóptera)

Es un paria, lo correspondiente a un humano en Anisóptera y la raza que se encuentra en el estrato más bajo. Dentro de las carencias de su estrato Taar es afortunado, ya que por su condición de aprendiz de médico y su habilidad para arreglar cosas, tendrá la posibilidad de vivir situaciones extraordinarias, con acceso y conocimiento para crear sus propios experimentos. Éstos beneficios le permitirán entrar en contacto con alguien que cambiará su vida por completo: Mara, la princesa de los arthros.

TRAMA

Hemos calentado motores con la ambientación y los personajes, pero no os he dado muchas pistas sobre la trama. El motivo no es otro que el de querer que la sorpresa prevalezca. Prefiero que os dejéis sorprender por la novela.  

ESTILO

Sencillo. Una prosa que busca la claridad antes que las complicaciones, aunque en todo momento he tenido la sensación de que la autora tenía todo absolutamente milimetrado. Con cada palabra, con cada frase, me ha sobrevenido la sensación de que todo está perfectamente orquestado.
Opinión

Cómo lectores, a veces dudamos de los escritores autopublicados, pues parece inevitable pensar que la calidad va a ser inferior a la de una obra gestionada por una editorial. Nada que ver. Por suerte Ana demuestra lo contrario: Es de esos libros que cuando lees la última palabra y cierras las tapas te recorre esa maravillosa sensación de haberlo disfrutado a fondo.

Quiero destacar la labor de Libertad Delgado, diseñadora de la portada, y la de maquetación de David Generoso, pues La sociedad de la libélula también es una delicia gracias a ellos.


¿Recomiendo "La Sociedad de la Libélula"? Sí. Es una obra ágil, amena y muy bien escrita. Leedla y disfrutadla,... eso sí, bajo vuestra propia responsabilidad, porque es posible que una vez que entres en Anisoptera, ya no puedas salir...

CITAS DESTACADAS

—Es absurdo que siendo princesa sirva para tan poco. Si tuviera más tiempo, intentaría eliminar esa ley absurda por la que las razas en Anisóptera no pueden mezclarse. Todos caemos bajo el embrujo de las mismas cosas. Y aquí —dijo tocándose el pecho—, todos somos iguales. [Mara]
[Melchor] Miró por la ventanilla [del avión]. Bajo el manto de nubes, los hombres se esforzaban en conseguir sus sueños. Pequeños a esa distancia, pequeños a cualquier distancia. Al hacerlo, a veces, pisoteaban sin querer los de otros. Era ley de vida: no era el más fuerte el que sobrevivía, sino el que mejor se adaptaba a las condiciones ambientales, el que más se esforzaba en conseguir sus objetivos.

AGRADECIMIENTOS

Quiero dejar constancia de mi eterno agradecimiento la autora, Ana González Duque, por proporcionarme un ejemplar físico de La Sociedad de la Libélula. Muchas gracias también por la dedicatoria, me ha encantado ^^

Te gustará si...
  • Quieres leer una novela de fantasía juvenil.
  • Te gusta saltar hacia otros mundos.
  • Te gusta coger un libro y no soltarlo hasta el final.
  • Quieres leer un libro que está muy bien escrito.
  • Disfrutas leyendo una novela atractiva, amena y para todo tipo de públicos.

Y como siempre, me despido de vosotros con unas preguntas: ¿Habéis leído La sociedad de la libélula?, ¿Os llama la atención? Contadme :)


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